Pieles sintéticas: apostar a la moda sin crueldad

Entre las prendas invernales más glam que tenemos, las pieles ocupan los primeros puestos. Pero es posible que la moda implique el sufrimiento de algunos animales y que lo promovamos a través del consumo?. Seguí leyendo si te interesa cambiar a un estilo de vida y de vestimenta eco-friendly.

Las pieles, como también las plumas y otros subproductos animales han acompañado al hombre desde el comienzo de la Humanidad, cuando eran los únicos elementos disponibles para protegerlo del frío y de la intemperie.

Si bien hace años tener una piel de animal natural en el placard era considerado un símbolo de distinción y de pertenencia a los segmentos mas adinerados de la sociedad, lo cierto es que en nuestros días, afortunadamente, el uso de peletería natural es cada vez más repudiado por gran parte de la sociedad, porque se ha comenzado a entender que la moda no necesariamente debe ir de la mano de la crueldad animal. Y es que se sabe que la industria peletera se cobra anualmente la vida de 20 millones de animales salvajes cazados en trampas y de 40 millones de animales criados en granjas. Todos ellos son cruelmente despellejados antes, durante o después de su muerte, porque la moda y los consumidores lo consumen.

La mayoría de las granjas de pieles se encuentran en Europa y en total son 6.000. Precisamente, Europa es el principal productor de la piel de visón (70%) y de zorro (63%) del mundo. América del Norte y los países bálticos producen un 13% y 11% de la producción de visón global, mientras que Rusia, los países bálticos y China son responsables del 11% y 27% de la producción de zorro. Dinamarca y Finlandia son los mayores productores y exportadores mundiales de pieles de visón y zorro. Otros grandes productores de piel de visón y zorro son Holanda, Rusia, Finlandia, Suecia y Canadá. En América, Estados Unidos es el mayor exportador de pieles.

Las casas de subasta de pieles más importantes del mundo están en Copenhague (Dinamarca), Helsinki (Suecia), Oslo (Noruega), San Petersburgo (Rusia), Seattle (EEUU) y Toronto (Canadá).

Una vez vendidas, las pieles son tratadas y convertidas en prendas y accesorios en Canadá, China, Hong Kong,  Rusia, Francia, Alemania, Corea, Japón, Turquía, Ucrania y Estados Unidos. Grecia, Italia y España son los países europeos mayores productores de prendas de piel.

Pero, afortunadamente y, a pesar de que se siguen consumiendo estos productos del sufrimiento animal, han surgido agrupaciones, movimientos y hasta diseñadores que han declarado su NO adhesión a este consumismo despiadado y que promueven el uso de pieles sintéticas. The Fur Free Retailer Program es un claro ejemplo de lo anterior: el programa tiene como fin fomentar el espíritu del consumismo ético y otorgar información a los compradores acerca de los diseñadores y comercios minoristas más compasivos. Además, el programa reconoce y apoya a los empresarios que se han comprometido, por escrito, a una política sin pieles naturales.

Posiblemente la marca fur-free más relevante en la industria de la moda es Stella McCartney. La marca no utiliza ningún producto animal en sus diseños. “La decisión de no utilizar cuero ni pelo animal, no es solamente porque no como animales o porque piense que millones de animales no deberían de ser matados para beneficiar a la moda. Es porque también creo en la conexión entre las pieles y el cuero con el medio ambiente”, explica la diseñadora. En sus colecciones emplea materiales reciclados, telas orgánicas y tejidos eco de gran calidad en lugar de cuero o pelo animal, hecho que le ha valido el calificativo de “lujo verde” a su marca. Una manera de entender la moda y el mundo en el que vivimos desde una perspectiva más respetuosa.

A esta apuesta eco-friendly también se suma la diseñadora Hannah Weiland quien ha logrado en muy poco tiempo convertir a su marca, Shrimps, en una referente de la piel sintética de lujo. Entre sus clientas más importantes se nombran a Natalie Massenet (fundadora del primer portal de compras de lujo, Net-à-porter.com) y Laura Bailey (modelo y embajadora cultural del British Fashion Council). Otras famosas seguidoras son Emma Roberts, Alexa Chung y Poppy Delevingne.

Creo que como amantes de la moda que somos, debemos promover con más fuerza cada día este nuevo estilo de vida: una moda eco-friendly y sin crueldad animal.

Apostemos por las fibras vegetales (algodón, lino, etc.) y los tejidos sintéticos. Nuevos materiales como el Gore-Tex, el forro polar, la microfibra y otros son una excelente protección contra el frí­o.